por Carlos de la Rubia

Los sesgos cognitivos que afectan a tu trading

En el acelerado mundo actual, todo el mundo busca formas de reducir la incertidumbre y tomar mejores decisiones con mayor rapidez, estas mismas prisas las podemos ver reflejadas en trading. Por desgracia, como hemos aprendido de experimentos revolucionarios como el de la prisión de Stanford y el de Milgram, los seres humanos no siempre toman decisiones racionales. De hecho, los humanos tendemos a ser bastante irracionales en nuestra toma de decisiones. Incluso con la misma información y en las mismas condiciones, las personas suelen llegar a conclusiones muy diferentes sobre un determinado escenario o problema. ¿Cómo puede ser esto? La respuesta está en nuestros prejuicios. Los sesgos son tendencias humanas naturales que nos llevan a favorecer un curso de acción sobre otro sin tener necesariamente una buena razón para hacerlo. Estos trucos ocultos de la mente han sido identificados y estudiados por los psicólogos desde hace muchas décadas. Entender cómo funcionan tus propios sesgos cognitivos puede ayudarte a tomar mejores decisiones en trading. He aquí varios sesgos comunes que deberías conocer:

 

Sesgo de confirmación

El sesgo de confirmación es un sesgo cognitivo que describe la tendencia de las personas a favorecer la información que confirma sus ideas preconcebidas o sus hipótesis, independientemente de que la información sea correcta. Los sesgos de confirmación pueden conducir a decisiones empresariales erróneas porque pueden hacer que la gente ignore la información que contradice sus ideas actuales y lo mismo sucede para realizar una entrada o la adquisición de unas acciones. Las personas con un sesgo de confirmación seleccionan los hechos y datos que apoyan su posición. Cuando las personas están emocionalmente apegadas a sus ideas, tienden a buscar y encontrar lo que quieren ver, ignorando cualquier dato que contradiga sus posiciones. Por ejemplo, imagina que estás planeando ampliar tu negocio y necesitas decidir entre dos ubicaciones. Tienes tres datos en los que basarte: – La primera ubicación tiene una baja densidad de población y está cerca de una gran ciudad; esto es bueno. – El segundo emplazamiento tiene una gran densidad de población, está alejado de la ciudad y tiene un transporte deficiente; esto es malo. – No sabes nada de la tercera ubicación; es neutral. Una persona con un sesgo de confirmación elegirá el primer lugar porque confirma su hipótesis de que el primer lugar es la mejor opción. La persona ignorará el hecho de que el segundo lugar también tiene buenas características y se centrará sólo en las características negativas del tercer lugar. Nuestra mente no es objetiva y buscará la información que favorezca nuestra hipótesis aunque podamos estar totalmente errados.

 

Sesgo de aversión a la pérdida

El sesgo de aversión a las pérdidas es un sesgo cognitivo que hace que la gente sobrevalore el impacto de las pérdidas potenciales. Esto significa que las personas son más sensibles a las pérdidas que a las ganancias. Un ejemplo de este sesgo es el hecho de que la mayoría de la gente prefiere tener 100 dólares a no tener nada, incluso si eso significa que otra persona tiene que perder 100 dólares. Las personas motivadas por la aversión a las pérdidas serán reacias a cambiar su estrategia actual porque las ganancias potenciales son demasiado pequeñas. Ignorarán el hecho de que el statu quo les expone a pérdidas potenciales. Los sesgos de aversión a las pérdidas suelen aparecer en las decisiones de inversión. La gente suele ser reacia a vender una acción que está perdiendo dinero, aunque sepa que está sobrevalorada. Prefieren esperar y mantener la acción hasta que se recupere que asumir la pérdida. Este es el sesgo que nos mantiene en un trade perdido con el pensamiento de “cambiará de tendencia” o seguir holdeando una inversión pensando en que se recuperará. La palabra clave para trabajar este sesgo es la aceptación, aceptación de la pérdida. Trabajar este punto nos ayudará a salir más pronto y no arrepentirnos más tarde. Sé consciente de este sesgo para que no te juegue malas pasadas.

 

Sesgo de anclaje

El sesgo de anclaje es un sesgo cognitivo que hace que las personas confíen demasiado en un dato, como el precio inicial que les ofrecen por un producto o su oferta salarial inicial. El sesgo de anclaje es más probable cuando las personas toman una decisión bajo presión. Por ejemplo, un agente inmobiliario puede anclar el valor de una vivienda en lo que escucha inicialmente como oferta. Una persona con un sesgo de anclaje ignorará otros datos relevantes y se centrará sólo en el dato original. Por ejemplo, una persona que está vendiendo una casa puede centrarse en el precio de la oferta inicial e ignorar los datos de que su casa vale más. El sesgo de anclaje es más probable cuando se trata de números. A esto se le llama también, rigidez y falta de flexibilidad, necesitamos ser más permeables para dejar entrar más información en nuestra mente.

 

Sesgo de disponibilidad

El sesgo de disponibilidad es un sesgo cognitivo que hace que las personas confíen demasiado en lo que tienen inmediatamente a su alcance. Por ejemplo, si tiene la población de varios países en la punta de la lengua, pero no puede recordar el nombre de su mejor amigo, es posible que esté afectado por un sesgo de disponibilidad. Un sesgo de disponibilidad es más probable cuando la gente sabe mucho sobre una parte de un argumento, pero no sobre la otra. Por ejemplo, una persona que investiga las mejores universidades del país puede familiarizarse tanto con los datos de una universidad concreta que ignora otras universidades que pueden ser mejores. Un sesgo de disponibilidad puede hacer que las personas tomen decisiones que no son válidas o se basan en información falsa, como atajo mental nuestro cerebro coge esa última información que tiene al respecto de un tema (las últimas notícias leídas, el último artículo revisado, etc) ya que recordar más información y contrastarla, genera un esfuerzo demasiado grande. Recordar, los sesgos siempre buscan generar atajos mentales, trabajo rápido para el cerebro sin desgastarse, de nosotros depende tomar consciencia y decirnos “frena frena, esta decisión requiere de consciencia y no de velocidad”.

 

El efecto halo 

El efecto halo es un sesgo cognitivo que hace que la gente asuma que alguien que parece ser bueno en un área también lo es en otras. Por ejemplo, si una persona lleva ropa bonita, conduce un buen coche y tiene un currículum de lujo, se puede suponer que es un buen trabajador y hacer una contratación positiva. Podrías ignorar el hecho de que otros factores, como su educación o experiencia, pueden no ser tan buenos. O por ejemplo si vemos un trader que monta en lamborginis, va de fiesta en fiesta, siempre está viajando y muestra grandes cuentas, supondremos que debe ser un buen trader y un buen formador. Lamentablemente, es más probable que esa persona busque precisamente que tu mente genere ese atajo mental y no te pares a contrastar y verificar la información de que formación ofrece, dedicación y muestras reales de sus acciones.

Sesgo de exceso de confianza y cargas de prospección

El sesgo de exceso de confianza es un sesgo cognitivo que hace que las personas subestimen las posibilidades de resultados negativos y sobreestimen sus posibilidades de éxito. El sesgo de exceso de confianza puede conducir a malas elecciones de inversión porque los inversores son más propensos a asumir inversiones de alto riesgo de las que sobrestiman su capacidad de obtener beneficios. El sesgo de exceso de confianza también puede hacer que las personas tomen decisiones que suponen que tienen más control del que realmente tienen. Por ejemplo, una persona puede creer que puede controlar cuántos clientes entran en su tienda. Puede tomar decisiones basadas en esta suposición, como añadir más personal durante las horas de mayor afluencia, pero puede no ser capaz de controlar cuántos clientes entran como resultado de su exceso de confianza.

 

La ilusión de control

La ilusión de control es un sesgo cognitivo que hace que las personas crean que tienen más control sobre una situación del que realmente tienen. Este sesgo nos hace creer que podemos tener control sobre el mercado, que después de muchas horas de gráficas puedo tener alguna capacidad para controlar lo que sucede y que mi lectura es tan buena que después de 4 velas rojas vendrá la verde. Nos hace pensar que tenemos un autocontrol que no es real y nos lleva a precipitarnos-

 

Conclusión

El cerebro humano es algo asombroso. Nos ha permitido lograr grandes cosas como especie, pero no es perfecto y, por desgracia, viene con muchos sesgos que pueden llevarnos a tomar malas decisiones y a tomar malas decisiones en nuestras inversiones. La buena noticia es que puedes reconocer tus propios sesgos y tomar medidas para minimizar sus efectos en tu toma de decisiones. También puedes intentar reconocer los sesgos de quienes te rodean, para ayudarles a tomar mejores decisiones y evitar posibles trampas. Los sesgos no van a desaparecer, están con nosotros y son necesarios para nuestra mente pues no podría procesar toda la información de la que dispone si no genera estos atajos. Pero debemos saber en qué contextos debemos esforzarnos más en reconocerlos y poner remedio, y el trading es uno de ellos. Presta atención e identifica tus sesgos cognitivos en trading, trabajalos y ves mejorándolos, tu operativa acompañará tu mejor mental.

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